ANIMALES DEL FIN DEL MUNDO

Precio: $10.000

  • Autora: Gloria Susana Esquivel
  • Formato: 12 x 17 cms
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • ISBN: 978-956-9984-00-6
  • Categoría: Narrativa, novela

 

ANIMALES DEL FIN DEL MUNDO

Jugando sola a las escondidas dentro de la casa de sus abuelos, Inés, la niña protagonista de este relato, está esperando el fin del mundo que están anunciando en todas partes. Un fin del mundo que se parece más a un eclipse de sol que a otra cosa, pero que en los juegos que ella comparte con su amiga María, es un reloj que marca el tiempo de esta historia. En una ciudad en la cual los carros bomba explotan en medio de la cotidianidad y el terror, María e Inés comparten sus soledades. Y los juguetes “de niña rica” de Inés, así, la diferencia de clase entre las amigas ronda como un fantasma a punto de robarle la inocencia a ambas; entender que lo que separa a María de Inés es más profundo que los celos y la competencia. Al mismo tiempo, el mundo infantil de las niñas viene a tensionar la realidad adulta de los padres pues, a la larga, tres generaciones intentan convivir en la infancia de la narradora. Y desarmar, una y otra vez, esa estabilidad que Inés busca con desesperación.

Por otra parte, la voz de Inés es una llena de rarezas; una niña cuyo eje de acción suele ser más interno que externo. Entonces, cómo Inés siente es la magia y uno de los mayores logros de la prosa de Esquivel. Pues la imaginación de la niña, como un loop, logra representar las emociones —del resto y las propias— a través de los asomos de animalidad contenidos en ellas. En este sentido Animales del fin del mundo es una novela refrescante, conmovedora y muy original.

Animales del fin del mundo es una novela de anécdota sencilla en la que la bestialidad de los afectos sale a relucir con cada frase, cada imagen. Una historia que comienza con una protagonista que, en sus propias palabras, “[t]enía seis años y había perdido dos dientes.”, una criatura frágil a punto de quebrarse, para irse transformando, con paciencia y dolor, como todas las transformaciones realmente importantes, en una niña que saca garras, muestra colmillos y puede mirar enrabiada al sol de frente.